HISTORIA DE UNA LÍNEA DE VIAJEROS

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Mientras usted está leyendo estas líneas, 4.800 viajeros estarán viajando en los 81 autobuses que recorren nuestros itinerarios. Cotidianamente realizamos 21.430 Kms/día laborable, con una capacidad potencial de transportar a 37.320 viajeros y con 111 empleados. Pero esto no es más que el fotograma de una "película" que empezó hace ya algunos años.

 

Iglesia_1913Este transporte se prestaba con coche de caballos hasta que en 1924 se compró el primer automóvil, era un Latil. La autorización administrativa era exclusiva de la clase A, Colmenarejo-Galapagar-Estación de FF.CC de Torrelodones. Fallecido Marcos de Castro, su viuda fue autorizada con fecha 31 de julio de 1939, para establecer un servicio entre Madrid y la Estación de Torrelodones, que unidos los dos completarían la Línea Madrid-Torrelodones-Galapagar-Colmenarejo. Cuando muere la viuda de Marcos de Castro, es su hijo Julián quien hereda todos los derechos sobre la línea.

La Dirección General de Ferrocarriles, Tranvías y Transportes por Carretera, concedió a Julián de Castro Greciano el 8 de febrero de 1952, la prestación en precario de esta Línea. Después, la autorización provisional con fecha 29 de septiembre de 1956 y definitivamente, el 2 de enero de 1958.

Julián de Castro Greciano (9 enero 1915 - 5 de junio 1986) fue un empresario genuino; fue un hombre íntegro. Preocupado sobre todo en la atención de sus viajeros. Eran otros tiempos, duros y difíciles, pero Julián conocía a todos sus viajeros por su nombre y éstos a Julián. Sus viajeros no eran clientes, eran amigos. En el trayecto, si Julián no iba conduciendo, se sentaba junto a cualquier viajero para entablar una acogedora conversación. Julián de Castro era, un poco, como el nexo entre los pueblos (Colmenarejo, Galapagar y Torrelodones) y la capital.

Si en Madrid a alguno de sus viajeros, le surgía un contratiempo a lo largo del día, sabía que podía contar con él, que siempre, al pie del cañón, estaba en el nº 4 de la calle de La Unión. Julián de Castro sabía del valor de la amistad, la honradez y la congruencia y eso le valió la fama. Supo también impregnar en su Empresa, ese mundo interior suyo, lo que le aportó un notable prestigio social y empresarial.

"Detrás de un gran hombre hay siempre una gran mujer", también fue verdad en el caso de Julián. María Magdalena Concepción Sanz Fal fue la media manzana, asturiana que era, del matrimonio que complementó a Julián. Más que "naranja", manzana, porque era asturiana. Y desde allá vino en los años 30. Porque el padre de Conchita, maestro nacional, se trasladó cerca de la Capital para que estudiaran sus hijos.

Julián llevaba a Conchita en el autocar a Madrid y se enamoraron. ¡No podía ser menos! La guerra civil truncó los planes de estudio de la joven asturiana. Terminada la guerra, se casaron. Del matrimonio nacieron 8 hijos y también se encarnó el complemento básico que Julián necesitó para afrontar la dura realidad vital y empresarial de esa etapa austera en la historia de España.

Conchita en New York (mayo 96)Conchita era "La Jefa", como la llamaban los primeros conductores, que con exquisito y respetuoso trato devolvían a Conchita el afecto con que eran tratados. A la muerte de Julián, la Dueña ejerció de Presidenta aunando una magnífica congruencia empresarial con una concepción trascendental de la vida.

La vida de Julián fué su familia, sus viajeros-amigos, sus empleados-compañeros y también lo fueron sus coches.

Muchos coches ha pasado por la Línea desde el primitivo LATIL (14 plazas, M-15.139), el CHEVROLET (16 plazas MU-6540) y más tarde el DODGE de 18 asientos. Luego usó otro DODGE (SG-712) de 28 butacas, que en la posguerra se recuperó y se le acopló el gasógeno.

Con los años cincuenta (la autarquía económica) llegaron ya los coches de gasoil: el AUSTIN (V-21.363) con motor Henschel de 28 HP de potencia y el SKODA (M-274.768) de 40 HP y 50 butacas. Eran chasis que Julián llevaba a carrozar a Alcoy (La Moderna), en una etapa de la historia de España nada fácil.

En los primeros sesenta vinieron ya dos carrozados: los BARREIROS A.E.C. (M-382.182 y M-504.311) con 41 HP y 50 plazas. Es en la "década prodigiosa" cuando se inicia la "etapa PEGASO". Llegan así los tres chasis Comet carrozados en Castro-Caride, y los tres 5.031: el Irizar y los dos Unicar.

Con los años ochenta llegaron "trajeados" de lujo los autocares. Así los dos bastidores PEGASO 5036 con la carrocería, el uno de VanHool (de los mundiales-82) y el otro de Obradors (S'agaró Plus). Y con el Danubio de Ebrocar comienza la "etapa Volvo".

 

historiaSon los años noventa los que marcan la consolidación de los chasis VOLVO con la carrocería Cercanías, que primero serán "vestidos" en Hispano Carrocera, pasando luego por Castrosua hasta Irízar y Sunsundegui.

Y en esta primera década del siglo XXI los autobuses de 15 metros, los "Integros" de MERCEDES y los "319 UL" de SETRA.

Actualmente el gerente de la empresa es Julián de Castro (hijo) y la propiedad la ostentan sus hermanos junto con él, que toma las riendas de la sociedad poco antes de la muerte de su padre, ocurrida en 1986, y bajo la presidencia de su viuda, Concepción Sanz Fal (9 marzo 1919 - 21 septiembre 1999), se entra en una nueva etapa donde cobra mayor protagonismo la política económica de la compañía (búsqueda óptima de la financiación, amortización, umbral de rentabilidad, planificación, etc.); y especial interés en lo más transcendental que ha sido y será siempre: crear lazos de comprensión y amistad entre los trabajadores..

Una vez ha llegado el nuevo milenio, iniciado el año 2009 y, si bien Autocares Julián de Castro, S.A. mira al "retrovisor" con orgullo, también ve el horizonte como un porvenir excelente. Y es que, los porcientos de crecimiento de Julián de Castro, S.A. muestran una "aceleración" creciente. Botones de muestra son el aumento del parque, pasando de 7 autocares en 1980 a 12 en 1992 y llegando a 81 autobuses en el día de la fecha, con un edad media anual de menos de dos años y medio por autobús. También está "la aceleración" de la frecuencia horaria y su horquilla. Pisa el acelerador a tope en la extensión de telaraña geográfica, comunicando Colmenarejo, Galapagar, Torrelodones, Villalba, Valdemorillo, Las Rozas y Madrid.

En definitiva, el objetivo de Autocares Julián de Castro, S.A., como el de sus respectivas Administraciones Locales y Autonómicas, es el mismo: estar alerta de la necesidades de sus viajeros reales y potenciales y satisfacerlas con nuevos servicios, para conseguir un aumento en su calidad de vida.